¿Que sucede cuando estamos sin estar?
Bueno, pues sucede que nuestra cabeza nombra pensamientos,
Ajenos a la conciencia en ocasiones,
Otras veces obedeciendo a nuestros deseos,
Pero siempre están ahí y revolotean entre gritos callados…
En momentos donde nos sorprende la soledad
Y sutilmente podemos decir que estamos inmersos en alguna reflexión,
Pero… ¿qué cuando no hay reflexión alguna?
Es como una implosión que vá directa al ser que se prolonga
A través de nuestros sentimientos…
Que buenos o malos… nos definen,
Nos dan color… o nos lo quita,
Nos pulen o nos llenan de sarro,
Y es entonces cuando sucede algo qué por instantes olvidamos,
Estamos existiendo…
Y sudamos intrascendencia y nos duele y buscamos de dónde asirnos,
Y no encontramos, y miramos y gritamos y lloramos y nadie escucha,
Aparentemente.
Pero miramos hacia donde no hay nada, y gritamos en silencio y lloramos hacia adentro…
Y de repente parece que todo termina una vez más,
Como cumpliendo un ciclo, por eso es qué nadie escucha y nadie vé,
Se siente… como que Dios está de vacaciones.
Aparentemente.
Pero…
De repente… sucede
Aparece, ¿te has dado cuenta?
Cuando no estás distraído pasa frente a ti como una ráfaga en el tiempo,
Como un segundo que se dilata y se alarga y ya es minuto y se expande y se hace hora…
Pero tienes que tener los ojos bien abiertos y el corazón expuesto,
Ése es un problema… tenemos que vulnerarnos para vivir.
Cuando se siente que estamos sin estar,
Es cuando hemos sido visitados,
Ahora comprendes qué, realmente…
Siempre hay alguien que nos respira
Qué descifra nuestra mirada
Que te reconoce la risa en un mundo de gente
Qué sabe que lloras cuando tú mirada está perdida en la nostalgia
Al final lo único que tenemos que saber,
Es reconocerlo…
Aparentemente.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment